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miércoles, 31 de octubre de 2012

French Revolution y Napoleon en Historyteachers

Vídeo  de Historyteachers en inglés con subtítulos en inglés que recorre la historia de la revolución francesa a ritmo de Lady Gaga.
Y ahora Napoleón con la música de Violent Femmes.

viernes, 19 de octubre de 2012

Cavour y Garibaldi vistos por Mazzini

Protagonistas
“Dos hombres se disputan hoy los destinos de Italia: dos hombres, dos sistemas. Garibaldi y Cavour. La cuestión no es, entre los dos, de principios, no se trata de forma política; es cuestión de medios, sobre cómo se puede alcanzar un fin que los dos afirman tener en común: la unidad nacional. Cavour representa oficialmente la monarquía; Garibaldi la acepta y cree que puede bautizar y consagrar la Italia unida. No hay entre los dos, si aceptamos como sinceras (nosotros no lo hacemos, pero gran parte de Italia lo hace) las frecuentes declaraciones de Cavour, más que una diferencia de método. Pero esta diferencia es tal, tan importante, que los hombres lo sepamos o no, están irreconciliablemente separados. Es necesario que uno de los dos fracase y el otro triunfe.
Garibaldi sigue la vía directa; Cavour la oblicua. El primero está inspirado por la lógica de la revolución; el otro adopta deliberadamente la táctica oportuna para conseguir reformas (…) Surgido de la aristocracia del país y aristocrático por naturaleza, escéptico, sin fe, sin teoría, sin sabiduría excepto aquella sacada de Maquiavelo, de los intereses, Cavour no cree en el pueblo, no ama al pueblo. Nacido del pueblo, democrático por hábitos, educado en la Joven Italia en el culto de las ideas, de los principios, Garibaldi ama al pueblo y cree en él. Cavour, pues, aborreciendo la intervención popular está constreñido a buscar en otra parte un apoyo a su propia obra; y lo busca en una potencia extranjera, escogiendo entre todas ellas aquélla a la cual los intereses propios podían sugerir hostilidad hacia Austria y la necesidad de la propia existencia sugiriese una oposición declarada a todo lo que fuese pueblo y revolución: la Francia imperial. Garibaldi busca la propia fuerza en Italia, en su pueblo, en la admirable actitud guerrera de su juventud, en su sed de Patria, en la potencia impulsora de la insurrección, en la fuerza de un país llamado a salvarse a sí mismo ( ... ) Está detrás de Garibaldi la Italia no oficial, la Italia del pueblo, la Italia de los voluntarios, la Italia de los jóvenes, la Italia de cuantos no respetarnos más que el Deber, nos sacrificarnos, combatimos y vencemos; la Italia que grita Unidad, la Italia del porvenir. Cavour ha arrebatado Niza a Italia; Garibaldi ha dado a Italia la isla de Sicilia. Cavour es por la fuerza ministro de Asuntos Exteriores; Garibaldi es el soldado ciudadano de la patria italiana. Y en el momento en que escribirnos, Garibaldi abriga en su animo el deseo de completar con armas italianas la empresa italiana...". 
G. MAZZINI: "Sobre la unidad italiana”.  
Garibaldi "calzando" la bota de Italia a Victor Manuel
Vídeo sobre Giuseppe Garibaldi. (En italiano).

Solferino y la Cruz Roja

Batalla de Solferino de Pagliano
La toma del cementerio de Solferino, Eleuterio Pagliano, 1866. Museo del Risorgimento, Milán.
El 24 de junio de 1859, las tropas francesas y piamontesas derrotaron a los austríacos en Solferino, en el sur del Lago de Garda. La batalla fue un baño de sangre, pero abrió a Italia las puertas de la unidad.
"El sol del 25 de junio iluminó uno de los espectáculos más espantosos que pueda ofrecer la imaginación", anotaba Henry Dunant poco después de la batalla. El escenario descrito por el empresario ginebrino tenía matices apocalípticos. 
Henry Dunant quedó profundamente consternado por lo que vio. Para evacuar ese traumatismo, escribió algún tiempo después de la batalla un libro destinado a hacerse famoso y a dar impulso a la creación de la Cruz Roja. Una Recuerdos de Solferino es un testimonio sobre los horrores de la guerra, un testimonio que siglo y medio más tarde, no ha perdido nada de su dramatismo.
La presencia de Henry Dunant en el campo de batalla de Solferino fue el fruto del azar. No así la impresión que los combates hicieron en él. La batalla de Solferino fue en efecto, una de las mayores batallas del Siglo XIX.
Según las estimaciones más prudentes, por lo menos 230.000 soldados se encontraban bajo las banderas del Imperio Francés, del Imperio Austríaco y del Reino de Piamonte. La batalla, que tiene lugar sobre un frente de una quincena de kilómetros, duró más de doce horas.
"Sin Solferino, la expedición de Garibaldi en Sicilia y la unificación del país habrían sido impensables", observa Costantino Cipolla. "La batalla fue el punto de partida la Unidad italiana. A partir de allí, ya no era posible volver atrás".
Napoleon III en la batalla de Solferino,  Jean-Louis-Ernest Meissonier. 1863.
Curiosamente, Solferino fue también una de las últimas batallas donde estuvieron presentes - en calidad de comandantes supremos de las tropas - los soberanos de las potencias en guerra: Napoléon III por Francia, Francisco-José I por Austria y Victor-Emmanuel II por el Piamonte.
"Su presencia fue una especie de broma de la Historia", anota el sociólogo Cipolla. "Victor-Emmanuel se encontraba a 4-5 kilómetros de la batalla y fumaba un puro. Francisco-José también estaba lejos de los combates. Sólo Napoléon III estaba al alcance de los tiros de los cañones, a tal punto, que algunas de sus ayudas de campo fueron heridos".
Henry Dunant
Gracias a la pluma de Henry Dunant, Solferino marcó también otro momento culminante. "Desde esa época, la guerra ya no es leída únicamente como un momento de gloria, de victoria. Con Dunant, la guerra comenzó a ser considerada desde el punto de vista de las víctimas".
En este enlace puedes leer algo más sobre la batalla y ver armas y uniformes de la época. Interesante. (En inglés).
Y ahora un corto documental sobre la fundación de la Cruz Roja.

jueves, 18 de octubre de 2012

Waterloo


La batalla de Waterloo es el enfrentamiento que se produce entre las tropas francesas de Napoleón y las tropas británicas y prusianas al mando de duque de Wellington cerca de Waterloo, un bosque cercano a la capital belga Bruselas (15/18 de junio de 1815).
Napoleón había vuelto de su exilio de la isla de Elba y vuelve a gobernar Francia. Es el llamado posteriormente “imperio de los cien días”, ya que los antiguos enemigos del emperador – Gran Bretaña, Prusia, Rusia, Austria- realizan una nueva Coalición militar (¡la séptima!), que concentra gran parte de sus tropas en Bélgica y Holanda.
Hacia allí se dirige Napoleón para enfrentarse en una batalla decisiva. La derrota napoleónica supondrá el ocaso del poder napoleónico, la victoria de la Restauración y la configuración de un nuevo mapa europeo, que ya se estaba creando en el Congreso de Viena.
Si quieres luchar como Napoleón o como Wellington en esta batalla, aquí tienes este juego de la BBC (en inglés).
Otro Waterloo.
Y algo de humor...

¿ Qué se entiende exactamente por nacionalismo?


El nacionalismo ciudadano o "voluntarista"
Su máximo defensor fue el filósofo y revolucionario italiano Mazzini, que consideraba que una nación surge de la voluntad de los individuos que la componen y el compromiso que estos adquieren de convivir y ser regidos por unas instituciones comunes. Es la persona quien de forma subjetiva decide formar parte de una determinada unidad política a través de un compromiso o pacto.
Desde ese punto de vista, cualquier colectividad era susceptible de convertirse en nación si así lo deseaba, bien separándose de un estado ya existente, bien uniéndose a otra comunidad para constituir una realidad nueva. La nacionalidad de un individuo estaría por lo tanto sujeta a su exclusivo deseo. El proceso de integración europea está dentro de esta visión (en este caso son los estados europeos los que desean unirse).
El nacionalismo de sangre u "orgánico"
Sus principales valedores fueron Herder y Fichte (Discursos a la nación alemana, 1808). La nación, según ellos, conforma un órgano vivo que presenta unos rasgos externos y a la vez hereditarios, expresados en el “Volkgeist” (espíritu popular): una lengua, una cultura, un territorio y unas tradiciones comunes.
Esa nación posee una existencia objetiva, al margen del deseo de los individuos que la componen. El que pertenece a una nación lo seguirá haciendo de por vida, con independencia del lugar donde se encuentre. Es como si se tratase de una "carga genética" a la cual no es posible renunciar. Así, hoy en día todavía la nacionalidad alemana está determinada por herencia de los padres y no por el lugar de nacimiento: los hijos de padre alemán o madre alemana son automáticamente ciudadanos alemanes por nacimiento. Pero no todos los niños nacidos en Alemania son automáticamente alemanes, de hecho cada año hay 100.000 niños no-alemanes nacidos en el país (y aquí se podría citar el caso de Andorra también).
Nacionalismo liberal frente a nacionalismo conservador
Hasta la segunda mitad del siglo XIX (1848) el nacionalismo fue un movimiento de carácter liberal y avanzado enfrentado al legitimismo de la Restauración y promotor de movimientos de liberación nacional: Irlanda frente a G. Bretaña, los checos y húngaros frente al Imperio Austríaco, las colonias americanas frente a España, etc.
Pero a partir de la segunda mitad del siglo XIX fue transformándose en ciertos casos en una ideología conservadora y agresiva que supeditaba la libertad y dignidad del individuo (características de la primera etapa) a los intereses de grupos sociales (los aristócratas prusianos, por ejemplo) o instituciones (el ejército) quienes, en nombre de la Nación, controlaban el poder. Desde entonces sirvió a los intereses del imperialismo y contribuyó a la gestación de conflictos que desembocaron en el siglo XX en la Primera Guerra Mundial y en el desarrollo posterior de los Fascismos.
Nacionalismo “cultural” frente a nacionalismo “político”
Inicialmente el nacionalismo se configura como un movimiento de base cultural. Así, se valoran y se recuperan los valores culturales tradicionales del pueblo nacional, por ejemplo a través de la recuperación de sus cuentos populares (en Alemania, los hermanos Grimm), la normalización lingüística (diccionario catalán de Pompeu Fabra), la música...
Más adelante, el movimiento nacionalista tiene unos objetivos más ambiciosos, de carácter político, que van desde conseguir un autogobierno dentro del sistema establecido (por ejemplo, el actual sistema español de las autonomías) hasta llegar a la independencia total. De hecho, el objetivo último del nacionalismo político será la constitución de un Estado-Nación propio, esto es, crear una serie de símbolos e instituciones (el himno, la bandera, el ejército, la escuela, las selecciones deportivas) y configurar unos límites territoriales que alberguen un Estado constituido por una colectividad claramente diferenciada de otras y reconocida internacionamente (de ahí la importancia de las fronteras a partir de la segunda mitad del siglo XIX y gran parte del siglo XX). Por citar un ejemplo actual, el caso de Kosovo.
Nacionalismo disgregador frente a nacionalismo integrador
Casi todos los grandes imperios decimonónicos (Rusia, Turquía, Austria, Gran Bretaña, España) experimentaron en su seno los nacionalismos separatistas, esto es, frente a la idea de un estado multinacional (que tuviera en su seno diferentes naciones, entendidas en el sentido “orgánico”), cada nación había de ejercer su derecho de autodeterminación (según el principio “voluntarista”) y marcharse, creando su propio estado. Por citar ejemplos más actuales, la disgregación de la antigua Yugoslavia. 
Por contra, naciones que están repartidas entre varios estados (esto es, naciones multiestatales) quieren crear un nuevo estado que englobe a todos los nacionales. Serán las unificaciones italiana y alemana del siglo XIX, las ambiciones nacionalistas de Hitler en el siglo XX o los intentos de crear “la Gran Serbia” en los 90 del siglo pasado.
Texto de Mariano Lázaro.

Coldplay y Delacroix

La libertad guiando al pueblo

Aunque muchas veces esta imagen sale relacionada con la revolución francesa, realmente este cuadro representa la jornada revolucionaria de 1830. 
Como curiosidad aquí os muestro un vídeo del disco "Viva a vida" de Coldplay  que, efectivamente, toma como base en su portada (y en parte del vídeo, si os fijáis bien) el cuadro de Delacroix.
La letra de esta canción se refiere a Luis XVI, rey de Francia durante el inicio de la revolución francesa.El rey se desmorona antes de ser decapitado. Espero que os guste.

Los miserables


La novela escrita por Victor Hugo en 1862, narra, entre otras tramas paralelas ,el enfrentamiento entre dos personajes, Jean Valjean, símbolo de la pasión y de la fe en la humanidad, y el policía Javert, mucho más racional y pesimista. El ambiente en que se sitúa la novela es entre la época napoleónica y la revolución de París de julio de 1830. Esta novela ha tenido multitud de adaptaciones al cine, a la televisión (protagonizada por Gerard Depardieu) y al teatro musical.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Proclamación del Imperio alemán

Al término de su victoriosa guerra contra Francia, la Federación Alemana de los Estados del Norte, encabezada por Prusia, junto con los Estados del Sur de Alemania, crearon el Imperio Alemán. La ceremonia se celebró el 18 de enero de 1871 en la galería de los espejos de Versalles, es decir, en territorio francés, algo claramente humillante. Se completaba así el proceso unificador promovido por Bismarck, el “canciller de hierro”, que desde 1862 había obrado en esta dirección, reforzando el papel hegemónico de Prusia y eliminando cualquier injerencia del Imperio Austríaco.  
El nuevo estado, con una constitución que garantizaba el sufragio universal masculino para la elección del Parlamento, no tardaría en convertirse en una de las mayores potencias económicas y militares de Europa.
File:Reichsgründung1871-AW.jpg
La proclamación del Imperio alemán, Anton von Werner, 1885, Schloss Friedrichsruhe, Alemania.
Anton von Werner, que había participado en la proclamación del imperio alemán, pinta tres cuadros para conmemorar el acontecimiento. El primero, que se perdió en la segunda guerra mundial, era la versión menos emotiva. En la segunda, también destruida durante la guerra y en la tercera, aquí reproducida, puso más énfasis en la solemnidad del acontecimiento.
Se trataba de un regalo de cumpleaños para el canciller, de ahí que aparezca en el centro de la composición con el uniforme de gala que llevaba en Versalles.
Los altos oficiales que levantan sus espadas al aire durante la proclamación no aparecían en la primera versión. Lo dispuso para aumentar el dramatismo de la escena.  

Garibaldi y las Camisas Rojas


Italia, dividida en varios estados y sometida a la influencia austríaca, a mediados del siglo XIX había emprendido un difícil proceso de unificación. Todo comenzó  con el fin de la alianza francopiamontesa de 1858. El acuerdo preveía la formación de un reino de la Alta Italia gobernado por los Saboya, casa reinante en Piamonte, mientras para el centro de Italia se había pensado en una confederación presidida por el papa y bajo la influencia francesa. Pero los acontecimientos se desarrollaron de un modo muy distinto: a pesar de las victorias en los campos de batalla los piamonteses solo recibieron  Lombradía y se quedaron sin Véneto; en cambio el centro de Italia se integró en el nuevo reino. En mayo de 1860 Giuseppe Garibaldi, al mando de mil voluntarios, retomó la iniciativa, marchó sobre el reino de las Dos Sicilias, e inesperadamente, venció al ejército borbónico. Alarmado por sus victorias, el gobierno mandó un ejército a su encuentro para impedir que marchara sobre Roma. Así hizo entrar a los garibaldinos en el redil y completar la unificación.
Garibaldi en los cerros de San'Angelo de Capua, Gerolamo Induno, 1861, Museo del Risorgimento, Milán.
Gerolamo Induno, pintor oficial de la expedición de los “Mil”, había recorrido todas las etapas de la militancia patriótica italiana. En sus cuadros suele hacer hincapié en los aspectos victoriosos, peor en este caso se concentra en un momento de reflexión y recogimiento. Su postura no tiene nada de oficial. A su alrededor, un paisaje de Capua. Lleva el uniforme típico de su tropa, una camisa roja que se había puesto por primera vez en 1843 cuando combatía en Uruguay contra Argentina. Se vistió con las camisas de los carniceros  argentinos, que eran rojas. Desde entonces las milicias de Garibaldi reciben el nombre de “Camisas rojas”. Entre ellos había intelectuales, artesanos, obreros, pero no había ningún campesino. 

La unificación alemana

Las grandes revoluciones en artehistoria

¡Viva Verdi!



Durante el movimiento en favor la unificación italiana, entre 1830 y 1860, se popularizó en Italia la proclama ¡Viva Verdi!, que tenía un doble sentido. Por un lado, aclamaba al famoso compositor, convertido en símbolo del Risorgimiento y de la unidad nacional gracias a sus óperas y a su compromiso político. Pero, por otra parte, funcionaba, especialmente en la zona norte ocupada por los austríacos, como un acrónimo ( Viva Vittorio Emmanuele Rey de Italia), que exaltaba a este monarca, garante de la unidad nacional y del constitucionalismo político.
Entre sus óperas “nacionalistas” hemos de destacar Nabucco (1842), ya que el público identificará rápidamente la historia de los judíos prisioneros y el rey de Babilonia con su propio cautiverio bajo el dominio austriaco. Incluso antes de su estreno en La Scala, toda la población milanesa ya conocía y cantaba el “Va pensiero” del coro de los esclavos judíos.


Para que veáis la alta capacidad simbólica del Va pensiero, un fragmento de la película Tango (1998), de Carlos Saura. 
Aquí, el dolor que desprende la canción refleja la emigración de los europeos hacia Argentina.

¿Qué es una nación?

Fotografiado en 1870.

“¿Sobre qué criterios se funda este derecho nacional?
1- Muchos dicen que la raza, sin embargo (la raza) nada ha significado en la constitución de las naciones modernas. Francia es céltica, ibérica, germánica; Alemania es germánica, es céltica, es eslava. La verdad es que no hay raza pura, y que asentar la política en el análisis etnográfico es montarla sobre una quimera.
2- Lo que acabamos de decir de la raza también debe decirse de la lengua. La lengua invita a reunirse, pero no fuerza a ello.
3- Tampoco la religión puede ofrecer base suficiente para el establecimiento de una nacionalidad moderna. La religión se ha vuelto cosa individual; mira a la conciencia de cada uno
4- La geografía -las que llaman fronteras naturales- tiene una parte considerable en la división de las naciones. La geografía es uno de los factores esenciales de la historia.
   Acabamos de ver lo que no basta para crear tal principio nacional: la raza, la lengua, la afinidad religiosa, la geografía. ¿Qué más hace falta?
   Dos cosas. La una es la posesión en común de un rico legado de recuerdos; la otra es el consentimiento actual, el deseo de vivir juntos, la voluntad de seguir haciendo valer la herencia que se ha recibido indivisa. Una nación es, pues, una gran solidaridad constituida por el sentimiento de los sacrificios que se han hecho y de los que aún se está dispuesto a hacer... Las naciones no son algo eterno. Han comenzado y concluirán. Probablemente las reemplazará la confederación europea.” 
Ernest Renan, ¿Qué es una nación?, 1882

martes, 16 de octubre de 2012

Barricadas en París

La barricada de la calle Mortelleire, Ernest Meissonier, 1850 Louvre.
La ola revolucionaria de 1848 que recorrió muchos países europeos, Francia, Polonia, Dinamarca, Hungría y otros, hundía sus raíces en una crisis política, económica y social que afectaba a toda Europa. La segunda mitad de los años cuarenta se caracterizó por una profunda recesión económica, acompañada de una fuerte subida de precios de los alimentos, e incluso, hambruna. Esta situación puso al descubierto los conflictos sociales latentes. Estas tensiones se unen a la frusrtación de la burguesía liberal con el sistema político, inalterado desde el Congreso de Viena, que limitaba la libertad de expresión y la movilidad social. 
En Francia, la insurrección, protagonizada por sectores pequeño-burgueses, obreros y estudiantes forzó la abdicación de Luis Felipe y la proclamación de la IIª República bajo un régimen de acusado matiz social que implementó las siguientes medidas: sufragio universal masculino (frente al censitario), libertad de prensa, libertad de asociación y derecho al trabajo.
El gobierno provisional contó por primera vez con miembros socialistas (Louis Blanc) que implantó la jornada laboral de 10 horas. Además, con el fin de mitigar el paro obrero (más de 100.000 desempleados solo en el distrito de París) fueron creados los Talleres Nacionales, impulsados desde el Estado, si bien constituyeron un fracaso y fueron clausurados tras pocos meses de funcionamiento.
En junio la revolución se radicalizó y la pequeña burguesía que había estado del lado de las clases obreras se alió con la alta burguesía. La lucha contra el absolutismo se transformó en una lucha interclasista entre burgueses y obreros que se saldó con una fuerte represión (más de 1.500 ejecutados).
Detalle
Ernest Meissonier fue testigo directo de los sucesos de junio de 1848 ya que  prestaba sus servicios en la Guardia Nacional junto al ejército que se encargaba de sofocar la sublevación popular. Quedó impresionado por  los efectos de la represión: “He asistido al acontecimiento con todo su horror, soy testigo de la matanza de los revoltosos, cuyos cadáveres cubrían el adoquinado mientras su sangre teñía el suelo de rojo”. 
En primer plano salta a la vista el cadáver vestido con los colores nacionales (azul, blanco y rojo), símbolo de una nación desgarrada por la guerra civil. Meissonier narra la muerte con realismo, sin actos heroicos. 

Revolución de julio de 1830 en Francia

File:Eugène Delacroix - La liberté guidant le peuple.jpg
La libertad guiando al pueblo, Eugéne Delacroix 1830, Louvre.

En tres días, del 27 al 29 de julio de 1830, la rebelión popular y la determinación burguesa de instaurar un régimen liberal acaban con la monarquía. El rey Carlos X de Borbón había accedido al trono de Francia en 1824 y había intentado imprimir al país un giro reaccionario con un parlamento tutelado y limitación de la libertad de prensa. Así, mientras las tropas acantonadas en París trataban de imponer por la fuerza el secuestro de periódicos, el pueblo se echó a la calle y montó barricadas. En poco tiempo se apoderan de la ciudad. La clase dirigente elige a Luis Felipe de Orléans para gobernar, pero no con el título de rey de Francia, sino de los franceses. Se recupera la bandera tricolor revolucionaria. Se mantendrá en el trono hasta la revolución de 1848. 
Pintado por Delacroix, esta obra se considera un gran manifiesto que celebra al pueblo parisino. Con una composición piramidal presenta una alegoría de la libertad en su vértice y una base de cadáveres, elemento que horrorizó a los asistentes al salón de 1831. Algunos críticos consideraron que la mujer parecía una prostituta. Una figura semidesnuda para acentuar su carácter heroico.  A pesar de las críticas el estado compró el cuadro y lo retiró de la vista pública. No será expuesto hasta 1863, a la muerte de su autor. En 1874 se traslada al museo del Louvre.
El artista pretende representar a todas las fuerzas participantes de la revuelta. El hombre con chistera es un artesano, (para algunos autorretrato de Delacroix); el hombre con el sable es un obrero y el del pañuelo un peón.
Uno de los personajes más famosos es el chico de las pistolas. Detrás, el humo y el perfil de Notre Dame, tal vez homenajeando a Víctor Hugo.

Independencia de Grecia

La Grèce sur les ruines de Missolonghi.jpg
Grecia expirando sobre las ruinas de Mesolongui, Eugéne Delacroix, 1826. Museo de Bellas Artes de Burdeos.

Durante la guerra de independencia de Grecia contra el imperio otomano, Mesolongui fue un importante nudo estratégico. En la ciudad se habían refugiado varios grupos de supervivientes de los combates contra los turcos y se convirtió en el símbolo de la resistencia.  Asediada  un par de veces, recibe al poeta inglés  Lord Byron, ferviente defensor de la causa griega. Tras su muerte de una meningitis, la ciudad sufre otro asedio y es reducida por el hambre sufriendo una derrota total. La derrota militar se convirtió en victoria ideal al ganar la simpatía de toda la opinión europea. 
El romanticismo convierte la historia contemporánea en obra de arte. Así lo hace Delacroix con esta figura alegórica de  Grecia representada como mujer vestida con traje tradicional y ademán suplicante. La única señal de la tragedia es la mano que asoma de entre los escombros. Detrás de la mujer aparece la figura de un guerrero turco con turbante y planta orgullosa indicando la sumisión a la que es sometida Grecia. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Coronación de Napoleón

File:Jacques-Louis David 006.jpg
Coronación de Napoleón, Jacques-Louis David, 1806, Louvre.
Nadie había anticipado que tras la revolución francesa surgiría un nuevo imperio hereditario. Y que su artífice sería un joven de 35 años. No se trata de una vuelta al antiguo régimen, sino de la consolidación de los valores burgueses. Consagrado como emperador de los franceses por voluntad del pueblo, tomó las riendas del poder manteniendo ciertos logros revolucionarios, encomendando la administración de Francia a la nueva aristocracia burguesa. 
Tras el entusiasmo jacobino de la etapa revolucionaria, Jacques-Louis David se acercó a Napoleón, hasta que le encargó este lienzo. Presente en Notre-Dame, dibujó la escena del natural, esbozando los grupos principales y anotando los detalles que no tuvo tiempo de trazar. Luego empezó un largo trabajo. 
En la galería de retratos ideales aparece el tesorero Lebrun empuñando el bastón  de mando rematado con el águila imperial. Le sigue Cambacérès, uno de los padres del Código Civil, con la mano de la justicia, y  Berthier con un cojín con el globo imperial coronado por una cruz. Visten ropas de finales del siglo XVI.
Napoleón se dispone a ceñir la corona en la cabeza de Josefina, pintada casi como una adolescente. Él lleva un laurel de oro, según la tradición romana y la corona hecha para la ocasión emulando la de Carlomagno, así  quiere hundir sus raíces en el mito medieval.
El propio pintor se autorretrata realizando bocetos entre el público burgués.
Las reformas napoleónicas:
Código Civil: promulgado en 1804, pretendía eliminar la fragmentación jurídica del Antiguo Régimen y dar seguridad a los ciudadanos. Abarca muchos ámbitos, del derecho de familia ala patrimonial.
Centralismo administrativo: introduce la figura del prefecto, un funcionario estatal que depende directamente del cónsul, garantizando así el control y la homogeneidad del gobierno en todo el imperio.
Sistema educativo: En 1802 fundó los liceos para la instrucción de la clase dirigente. En 1808 creó el sistema universitario estatal y fundó instituciones tan prestigiosas como la escuela Normal  Superior de París y la de Pisa.

Napoleón en Italia

File:Gros, Antoine-Jean, baron - Napoleon Bonaparte on the Bridge at Arcole.jpg
El general Bonaparte en el puente de Arcole, el 17 de noviembre de 1796, obra de Antoine-Jean Gros, 1801. Museo de Versalles
Napoleón Bonaparte, al mando del ejército de Italia con 27 años, asombró a sus enemigos y al gobierno francés por la rapidez de sus victorias militares. Tras una meteórica carrera militar, el Directorio le encarga dirigir el ataque contra Austria cruzando la llanura del Po. Napoléon y sus 38.000 hombres se hicieron con una victoria inesperada, empezando así su epopeya. En esta obra de Antoine- Jean Gros aparece representado con todo el ardor de un joven orgulloso. Lleva el uniforme azul oscuro con cuello rojo de los generales republicanos y el cuello blanco de la camisa que asoma por encima de un pañuelo negro. 
Todo heroísmo y exaltación patriótica. Con la mano enfundada en un grueso guante de combate, empuñando el sable desenvainado. En la hoja se lee "Bonaparte Armée d’Italie”. Al fondo humo de posibles batallas. 
El pintor tomó en Milán apuntes de su rostro entre batalla y batalla. Realizó un primer boceto, hoy en el Louvre. Sobre esta base, aprobada por Napoleón, pintó esta imagen del general arengando a sus tropas hacia la batalla. 

domingo, 7 de octubre de 2012

La muerte de Marat

Death of Marat by David.jpg
La muerte de Marat, de Jaques-louis David, 1793. Museo de bellas Artes de Bruselas.
El 13 de julio de 1793 Jean-Paul Marat era asesinado en su casa mientras tomaba uno de los frecuentes baños a los que lo obligaba la enfermedad de la piel que padecía. El crimen lo acometió Charlotte Corday, una joven de 25 años que había viajado desde Caen con la intención de matarlo por considerarlo responsable de la persecución contra los girondinos. Fue un periodo de enconadas peleas entre corrientes políticas dentro de la Convención Nacional, la asamblea elegida en septiembre de 1792 que había proclamado la república.  Marat impuso una política muy dura contra los girondinos, acusándolos de moderados. Tras su muerte, Robespierre, Danton y Saint-Just siguieron su estela y radicalizaron las instituciones.
La Convención encarga este cuadro justo después de estos hechos. El artista, amigo del propio Marat, también se encargó de su funeral. En la base de la caja aparece la dedicatoria y la fecha "À Marat/ David/ L'an deux". Ese año dos es 1793, según el nuevo calendario revolucionario.
Lo representa con crudeza y austeridad, como si de un nuevo "Cristo" se tratara. 
En la mano izquierda aún mantienen la carta que Charlotte la ha escrito en la que le promete participar en una conjura contra los girondinos. La pluma, la verdadera arma de Marat, periodista del L'Ami du peuple, desde el que había denunciado sin vacilaciones a muchos revolucionarios, según él, tibios. 
Marat será ensalzado como héroe y mártir.
La muerte de Marat, Eduard Munch 1907 Museo Munch de Oslo.

Asalto a las Tullerías

"Asalto del Palacio de las Tullerias" Jacques Bertaux (1793), Museo de Bellas Artes de Bruselas.
Una jornada decisiva en la radicalización de la revolución francesa fue el 10 de agosto de 1792, cuando la municipalidad parisina en armas, capitaneada por Danton, se lanzó al asalto del palacio de Tullerías, residencia del rey, prácticamente en arresto domiciliario. Mientras Francia proclamaba la república, el rey compadeció ante la Convención para someterse al proceso  que lo llevaría a la guillotina en enero de 1793. El 21 de septiembre se proclama la república.
Jaques Bertaux, pintor académico, se dedicó con frecuencia a la evocación histórica de distintos episodios de la revolución. Aquí representa de un modo didáctico, aunque no muy realista, el asalto al palacio de las Tullerías. El ejército y las milicias revolucionarias han entrado en el patio del Carrusel, donde se enfrentan a los pelotones de la Guardia suiza. Mientras se declara un incendio, los cañones que han acarreado los insurgentes, abren fuego hacia el palacio. También hay combates cuerpo a cuerpo.
Un oficial a caballo de la guardia nacional, milicia de ciudadanos creada en 1789 con el fin de mantener el orden en la ciudad. su uniforme es azul y los oficiales son elegidos son elegidos directamente por los soldados. 
Un pelotón de sanculotes armados con picas asalta el palacio. Sobre la puerta de entrada al palacio han izado una pica con un gorro frigio y dos largas escarapelas tricolores. (En la Antigüedad romana el amo entregaba ese gorro rojo a los esclavos emancipados.